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LEXIS Blog

Martina Sofía Jervis Hidalgo
Autor
Estudiante de Economía en la USFQ y Pasante en Gestión Estratégica en LEXIS Ecuador. Apasionada por el análisis de datos, la planificación estratégica y la investigación de mercado.

Cuando la seguridad le pasa factura al comercio: los costos económicos de la guerra arancelaria Ecuador-Colombia

miércoles, 25 de marzo de 2026
6 min de lectura

El 21 de enero de 2026, el presidente Daniel Noboa anunció desde el Foro Económico Mundial de Davos la imposición de una tasa de seguridad del 30% a todas las importaciones provenientes de Colombia, argumentando la falta de cooperación del gobierno colombiano en la lucha contra el narcotráfico en la frontera compartida. La medida, formalizada mediante la Resolución SENAE-SENAE-2026-0006-RE, fue presentada como una decisión soberana de política de seguridad. Sin embargo, desde una perspectiva económica, la pregunta relevante no es si la decisión fue legítima o no, sino qué efectos concretos produce sobre los consumidores, productores, la competitividad sectorial y la integración regional andina. La respuesta, sustentada en los datos, es preocupante: la guerra arancelaria genera costos reales, asimétricos y, en varios casos, contraproducentes respecto a los objetivos que declaró perseguir.

 

Un comercio de décadas bajo amenaza

Para dimensionar lo que está en juego, hay que empezar por las cifras. Entre enero y octubre de 2025, las exportaciones colombianas a Ecuador sumaron USD 1.529 millones, mientras que las ecuatorianas hacia Colombia alcanzaron aproximadamente USD 680 millones, resultando en un superávit para Colombia superior a USD 840 millones (Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia [MinCIT], 2026a). Este intercambio involucra a 2.667 empresas colombianas y a miles de productores y exportadores ecuatorianos. Rojas Obando et al. (2022) documentan, en su estudio sobre el comercio bilateral en el marco de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) para el período 1990-2021, que la zona de libre comercio andina, vigente desde 1993, multiplicó exponencialmente estos flujos: en 1991 Ecuador apenas destinaba el 1,74% de sus exportaciones totales a Colombia, proporción que escaló al 5,78% en 1995 y superó el 6% a finales de los noventa (p. 8). Esa arquitectura histórica, hoy está bajo amenaza.

 

Consumidores: el costo invisible del arancel

El primer efecto económico directo es el encarecimiento de los bienes importados desde Colombia para los consumidores ecuatorianos. Un arancel del 50%, nivel al que escaló la tasa en marzo de 2026 mediante la Resolución SENAE-SENAE-2026-0017-RE (Servicio Nacional de Aduana del Ecuador, 2026). No es absorbido completamente por las empresas importadoras; en buena parte se traslada al precio final. Medicamentos, azúcar, energía eléctrica, vehículos y productos agroindustriales colombianos forman parte de la canasta de consumo ecuatoriana. Encarecer estos bienes no afecta a todos por igual: los hogares de menores ingresos destinan una mayor proporción de su presupuesto a alimentos y bienes básicos, por lo que el impacto distributivo del arancel es regresivo.

 

Productores e industria: mercados perdidos

Del lado de los productores ecuatorianos, el efecto llega por las medidas de represalia adoptadas por Colombia. El gobierno de Gustavo Petro respondió con aranceles recíprocos del 30% a 73 subpartidas ecuatorianas, mediante el Decreto 0170 (MinCIT, 2026b), incluyendo aceite de palma, arroz, plátano y manufacturas. El caso del aceite de palma refleja la magnitud del daño: según Primicias (2026a), el arancel colombiano encarece la tonelada de aceite crudo en aproximadamente USD 300, elevando el precio de USD 1.010 a más de USD 1.300, tornándolo inviable para el comprador colombiano (párr. 14). En 2025, Colombia absorbió el 50% de las exportaciones ecuatorianas de aceite crudo de palma, generando más de USD 94 millones en divisas. Ese mercado, construido durante años, puede desaparecer en semanas de escalada arancelaria.

La dimensión industrial del conflicto es igualmente complicada. Empresas como Plasticaucho, que exporta el 20% de su producción de calzado a Colombia, equivalente a USD 20 millones anuales, evaluaron trasladar líneas de producción a sus plantas colombianas para eludir el arancel (Primicias, 2026a, párr. 18). Este tipo de respuesta empresarial ilustra un efecto de desviación de comercio e inversión: las barreras arancelarias no eliminan la producción, la desplazan geográficamente. Ecuador no gana mercado; pierde empleo y valor agregado doméstico.

 

La paradoja del contrabando

Resalta además una paradoja de política pública. La justificación oficial de la tasa es mejorar la seguridad fronteriza. Sin embargo, como advirtió Javier Díaz Molina, presidente de Analdex: "[La medida] promueve el incremento de flujos y rentas ilegales a través del contrabando en una frontera que ya es vulnerable y víctima de la delincuencia." (Infobae, 2026a, párr. 9).  La paradoja se volvió concreta en el puente internacional de Rumichaca, único paso terrestre habilitado entre ambos países desde diciembre de 2025. El 9 de marzo de 2026, transportistas y comerciantes de Ipiales bloquearon el cruce de forma indefinida en protesta por la guerra arancelaria. Al cumplirse diez días de cierre, Óscar Obando, presidente del Comité Gremial de Trabajadores de la Frontera, confirmó que la paralización del comercio formal estaba incentivando el contrabando por pasos informales (Primicias, 2026b, párr. 6). La Asociación de Transporte Pesado del Carchi estimó pérdidas de aproximadamente USD 2 millones por cada día de cierre (Ecuavisa, 2026, párr. 4). La secuencia, económicamente hablando, cuando el precio final de un bien sube abruptamente, la demanda no desaparece, migra hacia canales informales. Un arancel del 50% en la frontera más activa del país no combate la ilegalidad; la subsidia.


El costo institucional: la CAN en litigio

El conflicto también tiene una dimensión institucional con costos económicos de largo plazo. Ecuador y Colombia son miembros fundadores del Acuerdo de Cartagena (1969), base jurídica de la CAN. Mila-Maldonado (2023) destaca que la zona de libre comercio andina ha sido, históricamente, el principal canal de diversificación de exportaciones no petroleras para Ecuador (p. 12). La violación del Artículo 73 de ese Acuerdo, que prohíbe imponer gravámenes al comercio intrarregional, desencadenó una batalla jurídica simultánea a la arancelaria: el 16 de febrero de 2026, Colombia presentó una demanda formal ante la Secretaría General de la CAN solicitando que la tasa ecuatoriana fuera calificada como gravamen prohibido; en paralelo, Ecuador interpuso tres reclamos propios contra Colombia por supuestos incumplimientos de decisiones previas del Tribunal Andino de Justicia (Expreso, 2026, párr. 3-5). Ambos países han convertido el organismo de integración en escenario de litigio. Esto tiene un costo institucional concreto: la CAN como plataforma de atracción de inversiones pierde valor cuando sus propios miembros la invocan para atacarse mutuamente en lugar de profundizar la integración.

 

El frente energético

Finalmente, el daño económico al sector energético. Colombia suspendió temporalmente la venta de electricidad a Ecuador, y el gobierno ecuatoriano respondió incrementando en un 900% la tarifa de transporte de crudo colombiano por el oleoducto SOTE: de USD 3 a USD 30 por barril (CNN en Español, 2026, párr. 3). Solo en noviembre de 2025 el SOTE transportó en promedio 10.300 barriles diarios de crudo colombiano. El incremento tarifario no solo afecta a las empresas operadoras; golpea a toda la cadena: servicios petroleros, contratistas, transporte y empleo indirecto en Putumayo y Sucumbíos, regiones de alta vulnerabilidad social en ambos lados de la frontera.

 

¿Quién gana aquí?

¿Quiénes ganan con esta guerra? Honestamente, nadie. Según Infobae (2026b), el presidente de Fenalco estimó que el nuevo arancel volvería inviables comercialmente ventas anuales colombianas de entre USD 400 y USD 500 millones (párr. 5). Son pérdidas reales, concentradas en sectores productivos concretos, generadoras de desempleo en ambos países. El conflicto no distribuye costos equitativamente entre quienes toman las decisiones y quienes las padecen: un agricultor de plátano en Manabí, cuyos 80 camiones quedaron frenados en la frontera el 24 de febrero, no negoció la tasa de seguridad ni tiene herramientas para influir en ella.

 

Un contexto y lección que no se pueden ignorar

Dicho todo esto, no se debe olvidar que Ecuador enfrenta una crisis de seguridad real. KRDO (2026) reportó que el Ministerio del Interior registró un aumento del 30% en homicidios durante 2025 (párr. 2), y la frontera norte concentra una parte significativa de esa violencia. La frustración que expresa la política de Noboa tiene sustento empírico. Pero, los instrumentos importan tanto como los objetivos. Un arancel es una herramienta de política comercial; la seguridad fronteriza se construye con inteligencia, presencia institucional y cooperación bilateral, no con sobrecostos al aceite de palma. Usar el comercio como palanca de presión diplomática puede producir resultados políticos de corto plazo, pero inflige pérdidas económicas que se acumulan silenciosamente en los balances de empresas, familias y trabajadores.

Es importante recalcar la historia bilateral. En enero de 2009, Ecuador ya impuso aranceles de entre 30% y 35% sobre 627 partidas colombianas, esta vez por razones de crisis financiera. El resultado fue una reducción del 13% en las exportaciones y del 14% en las importaciones bilaterales (Legiscomex, s.f., párr. 4). El comercio se contrajo, el contrabando creció, y los aranceles terminaron siendo levantados sin que la crisis fiscal ecuatoriana se resolviera por esa vía. Diecisiete años después, el instrumento es el mismo; la lección, al parecer, no se aprendió.

 

Conclusión

El conflicto Ecuador-Colombia no es solo un episodio diplomático: es un experimento en tiempo real sobre los límites de usar el comercio como arma de política exterior. Los datos son contundentes: los consumidores pagan más, los exportadores pierden mercados, el contrabando se incentiva, la inversión se reorienta, y la integración regional, el proyecto más ambicioso de cooperación económica que tiene Ecuador, se fractura. La pregunta que deberían hacerse los arquitectos de esta política no es ¿tenemos derecho a hacer esto? La pregunta correcta, la que le corresponde a la economía responder, es: ¿a qué costo? Y los números ya están sobre la mesa.

 


Referencias 

CNN en Español. (2026, 27 de enero). Ecuador sube 900% la tarifa del oleoducto SOTE para crudo colombiano. CNN en Español. https://cnnespanol.cnn.com/2026/01/26/ecuador-tarifa-oleoducto-colombia-orix/

Ecuavisa. (2026, 28 de febrero). Frontera Ecuador-Colombia: segundo día de bloqueo del puente de Rumichaca. Ecuavisa. https://www.ecuavisa.com/noticias/ecuador/puente-internacional-rumichaca-ecuador-colombia-LD8894638

Expreso. (2026, 17 de febrero). CAN confirma demanda de Colombia contra Ecuador por tasa del 30%: ¿qué sigue ahora? Expreso. https://www.expreso.ec/actualidad/economia/can-confirma-demanda-de-colombia-contra-ecu ador-274800.html

Infobae. (2026a, 22 de enero). Aranceles de Colombia y Ecuador generarán malas noticias a Antioquia, Valle y Atlántico. Infobae Colombia. https://www.infobae.com/colombia/2026/01/22/aranceles-de-colombia-y-ecuador-generaran-malas-noticias

Infobae. (2026b, 2 de marzo). Miles de empleos y de pequeñas empresas se verán en problemas por aranceles entre Colombia y Ecuador. Infobae Colombia. https://www.infobae.com/colombia/2026/03/02/miles-de-empleos-y-de-pequenas-empresas

KRDO. (2026, 21 de enero). Ecuador anuncia una “tasa de seguridad” del 30% a importaciones de Colombia por falta de cooperación contra el narco. KRDO News. https://krdo.com/news/2026/01/21/ecuador-anuncia-una-tasa-de-seguridad/

Legiscomex. (s.f.). Relaciones comerciales Ecuador-Colombia. Legiscomex. https://www.legiscomex.com/Documentos/est_ecu_relcol_rci215

Mila-Maldonado, A. (2023). Perspectivas históricas y actuales de Ecuador en la integración regional. Documentos de Trabajo, 82. Fundación Carolina. https://www.fundacioncarolina.es/wp-content/uploads/2023/05/DT_FC_82.pdf

Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia (MinCIT). (2026a, 25 de enero). Colombia impondrá aranceles del 30% a 20 productos provenientes de Ecuador. Presidencia de la República de Colombia. https://www.presidencia.gov.co/prensa/Paginas/Colombia-impondra-aranceles-del-30-a-20-productos-Ecuador

Ministerio de Comercio, Industria y Turismo de Colombia (MinCIT). (2026b, 28 de febrero). Proyecto de decreto de 2026 “Por el cual se modifica el Decreto 0170”. https://www.mincit.gov.co/normatividad/proyectos-de-normatividad/proyectos-de-decreto-2026/28-02-2026-pd-colombia-aranceles-ecuador.aspx

Primicias. (2026a, 31 de enero). Todo lo que debe saber sobre la guerra arancelaria entre Ecuador y Colombia. Primicias. https://www.primicias.ec/economia/guerra-comercial-ecuador-colombia-aranceles-115087/

Primicias. (2026b, 13 de marzo). Cierre de frontera terrestre entre Ecuador y Colombia lleva 10 días; gremios alertan que el contrabando ha crecido. Primicias. https://www.primicias.ec/economia/cierre-frontera-terrestre-rumichaca-colombia-gremios-contrabando-aranceles-118352/

Rojas Obando, K., Alvarado Santos, A., y García Reyes, K. (2022). La Comunidad Andina: efectos del comercio entre Ecuador y Colombia, período 1990-2021. Revista de la Facultad de Ciencias Económicas, 4(4), 1–29. https://doi.org/10.53591/fce.v4i4.1855

Servicio Nacional de Aduana del Ecuador. (2026, 28 de febrero). Resolución Nro. SENAE-SENAE-2026-0017-RE. https://www.aduana.gob.ec/gacnorm/data/2026/03/02/9/SENAE-SENAE-2026-0017-RE.pdf

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