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Cumbre Trump-Xi en Beijing: acuerdos comerciales y postura conjunta sobre el estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder de la República Popular China, Xi Jinping, sostuvieron el 14 de mayo de 2026 una reunión bilateral en el Gran Salón del Pueblo de Beijing, con una duración aproximada de dos horas y cuarto. El encuentro, primero de un presidente estadounidense en China en casi una década, se desarrolló bajo un protocolo oficial que incluyó una ceremonia de bienvenida y una visita conjunta al Templo del Cielo. La delegación estadounidense estuvo integrada, entre otros, por el subjefe de gabinete Stephen Miller, el representante comercial Jamieson Greer, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el secretario del Tesoro Scott Bessent, además de ejecutivos de empresas como Apple, Tesla, Nvidia, Qualcomm, Visa y Citigroup.
Acuerdos en materia comercial y apertura económica
En el ámbito del comercio internacional, ambas partes destacaron avances en las negociaciones entre sus equipos técnicos, calificados por la parte china como resultados equilibrados y positivos. Trump orientó su agenda hacia la concreción de acuerdos en los sectores agrícola y aeronáutico, que incluirían un posible pedido masivo de aeronaves a Boeing, así como el estímulo a inversiones chinas en territorio estadounidense. Xi Jinping, por su parte, expresó ante la delegación de empresarios estadounidenses que China continuará abriendo sus mercados al mundo, y reiteró que la cooperación entre ambas naciones resulta mutuamente beneficiosa frente a la confrontación.
Postura convergente sobre el estrecho de Ormuz y la crisis energética
En el contexto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, iniciada el 28 de febrero de 2026, y el cierre casi total del estrecho de Ormuz por parte de la República Islámica, ambos mandatarios coincidieron, según confirmó la Casa Blanca, en que dicho estrecho debe permanecer abierto para garantizar el libre flujo de energía a nivel global. Xi Jinping expresó además la oposición de China a la militarización del estrecho y al cobro de peajes por su uso, y manifestó interés en incrementar las compras de petróleo estadounidense como medida para reducir la dependencia energética de esa vía marítima. Washington busca que Beijing ejerza mayor influencia sobre Teherán para facilitar la reapertura del estrecho, aunque China mantiene vínculos económicos y energéticos estratégicos con Irán como su principal comprador de crudo.
Advertencia china sobre Taiwán como línea roja en las relaciones bilaterales
El asunto más sensible de la cumbre fue la cuestión de Taiwán. Xi Jinping advirtió directamente a Trump que una gestión inadecuada de ese tema podría derivar en choques e incluso conflictos entre ambas potencias, con consecuencias graves para la estabilidad del vínculo bilateral y para el orden internacional. El líder chino reafirmó que la llamada cuestión taiwanesa constituye una línea roja para Beijing, en tanto China considera a Taiwán parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para ejercer soberanía sobre la isla. En respuesta, el gobierno de Taiwán calificó a China como el único riesgo para la paz regional y señaló haber recibido reiteradamente el respaldo de Washington.
Fuente: France 24