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Riesgo país de Ecuador baja de 500 puntos y mejora perspectivas de acceso a deuda externa

martes, 23 de diciembre de 2025

El riesgo país de Ecuador descendió a 499 puntos básicos el 22 de diciembre de 2025, registrando su nivel más bajo en casi ocho años. Esta reducción mejora la percepción del país ante los mercados internacionales y podría facilitar la emisión de nueva deuda externa por parte del Estado ecuatoriano.

 

El indicador alcanzó su punto más bajo desde febrero de 2018

Según datos del banco JP Morgan, el riesgo país de Ecuador se ubicó en 499 puntos básicos, siendo la primera vez que baja de los 500 puntos desde febrero de 2018. Esta caída representa una mejora sostenida en el indicador, que llegó a superar los 2.000 puntos en 2023 y rondaba los 800 puntos a inicios de 2025. El descenso es interpretado como una señal de menor percepción de incumplimiento en los compromisos de deuda externa.

 

El riesgo país condiciona las tasas de financiamiento internacional

El riesgo país mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos de Ecuador frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos. Un nivel menor en este índice permite al Estado ecuatoriano acceder a los mercados financieros internacionales con mejores condiciones, como tasas de interés más bajas y plazos más amplios. Esto influye directamente en la política de endeudamiento del gobierno central.

 

El Ministerio de Finanzas proyecta nuevo canje de deuda en 2026

La ministra de Economía y Finanzas ha señalado que, de mantenerse esta tendencia, el país podrá realizar un nuevo canje de deuda externa y emitir nuevos bonos en 2026. El objetivo es obtener financiamiento en mejores condiciones, optimizando el perfil de vencimientos y costos de la deuda pública. El nivel actual de riesgo país se acerca a los rangos considerados viables para una emisión en el mercado internacional.

 

Mejora del indicador tiene efectos jurídicos en la política fiscal y contractual

Una reducción sostenida del riesgo país impacta en la capacidad jurídica del Estado para negociar nuevas condiciones de deuda externa. También incide en la formulación de políticas fiscales, al facilitar la planificación presupuestaria y la gestión responsable del endeudamiento. Esto se enmarca en las disposiciones de la Ley Orgánica de Finanzas Públicas y en los compromisos adquiridos con organismos multilaterales.

Fuente: Primicias